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27

ago 2024

Alerta mundial por el aumento de casos de viruela del mono

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Alerta mundial por el aumento de casos de viruela del mono

La viruela del mono, es una enfermedad zoonótica perteneciente al género orthopoxvirus, ha vuelto a captar la atención mundial debido a su creciente propagación y el aumento de casos reportados en varios países. Según la MSc. María Adela Pérez Velilla, Docente de Tiempo Completo de la Universidad María Auxiliadora (UMAX), esta enfermedad emergente representa un riesgo significativo para la población vulnerable que carece de inmunidad, dada su alta morbilidad.

Identificada por primera vez en Dinamarca en 1958, en colonias de monos, la viruela del mono inicialmente se transmitía solo entre animales. Sin embargo, en la actualidad, la transmisión también está asociada al contacto sexual. La Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó una alerta mundial en mayo de 2022, tras detectar brotes en varios países. La transmisión de la viruela del mono se produce de persona a persona, a través de objetos contaminados que hayan estado en contacto con enfermos, o por contacto con animales infectados.

El periodo de incubación del virus varía entre 5 y 21 días, y los síntomas pueden oscilar desde leves hasta graves, requiriendo en algunos casos hospitalización. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, falta de energía, dolor de espalda y adenopatías, seguidos por erupciones cutáneas que duran entre 2 y 4 semanas. Estas erupciones pueden afectar la cara, las plantas de los pies, las regiones anales, o incluso los ojos. Las complicaciones más severas incluyen neumonía, encefalitis, y queratitis, así como infecciones bacterianas secundarias.

En Paraguay, se han reportado 53 casos de viruela del mono, todos en hombres, con una edad promedio de 33 años, según datos del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPYBS). Aunque la magnitud del brote no justifica una vacunación masiva, sería prudente ofrecer la vacuna contra la viruela humana a ciertos grupos de riesgo, como pacientes inmunocomprometidos y personal de salud, para prevenir complicaciones y evitar hospitalizaciones.

A pesar de que no existen tratamientos específicos para la viruela del mono, los síntomas pueden ser manejados con antivirales en algunos casos, junto con cuidados para las ampollas y una correcta hidratación. Se recomienda el aislamiento de los pacientes para evitar la propagación de la enfermedad. Las personas en mayor riesgo incluyen aquellas que han tenido contacto cercano con alguien enfermo, personas con inmunidad baja, trabajadores de la salud sin protección adecuada, y comunidades en áreas de alta prevalencia.

Es esencial que toda la comunidad esté informada sobre la viruela del mono, incluyendo sus síntomas, formas de contagio y medidas preventivas, para mitigar el impacto de esta enfermedad emergente.